La secretaria de Cultura del estado, Marcela Herbert Pesquera, se reunió con Mónica Bustamante, creadora de la primera Ruta Incluyente Querétaro, donde destacó que esta iniciativa busca generar conciencia e inclusión al turismo y la cultura para que ninguna persona tenga limitado el acceso a los espacios culturales, históricos y públicos de la ciudad, a través de recorridos por el Centro Histórico de Querétaro para personas con discapacidad.  

La titular de la SECULT expresó que este tipo de acciones tienen un gran impacto en la vida cultural del estado y de la ciudadanía, pues además de promover los espacios públicos y su visita, se reconoce y se visibiliza a todas las personas, sin importar su condición física.

“Es necesario que la cultura y el arte estén abiertas a todas las manifestaciones, incluidas las personas con discapacidad, pues tienen los mismos derechos que nosotros. Además, la Ruta Incluyente nos permite mejorar las condiciones de otros espacios que aún no sean accesibles”, dijo.

De la misma forma, Mónica Bustamante, comentó que esta ruta es integral y está abierta para el disfrute de todas y todos, generando una oportunidad de socialización. Destacó que este ejercicio es pionero y se busca que, al recorrerla, las personas con discapacidad encuentren un espacio para socializar, hacer amigos, estar con la familia, conocer los espacios turísticos y culturales del Centro de Querétaro.

“La ruta también puede generar oportunidades de trabajo, pues queremos provocar que las personas con discapacidad se conviertan en guías de turistas para su comunidad y para otros, y que las personas con discapacidad se vuelvan autónomos”, señaló.

La Ruta Incluyente recorre, con el apoyo de una intérprete, Plaza de Armas, la Casa de la Corregidora, la fuente de El Marqués, Casa de Ecala, la nevería Galy, en donde hacen una pausa con el propósito de fomentar el consumo local y recuperar los negocios emblemáticos del centro, posteriormente continúan por el Andador 5 de Mayo, Jardín Zenea, andador Madero, la fuente de Neptuno, una dulcería, y termina en el Jardín Guerrero.

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